Un quemador bioetanol, ya sea manual o automático, ofrecen una combustión limpia libre de humo, ceniza o partículas perjudiciales. Su instalación es muy sencilla ya que no requieren conexión de chimenea o otra red y permiten, en la mayoría de casos, ajustar la intensidad de la llama, ofreciendo control sobre la temperatura y una altura de fuego de libre elección en cada momento.
Los quemadores de bioetanol cuentan con sistemas de seguridad incorporados para apagar automáticamente la llama en caso de cualquier anomalía.